Jardín Zen
Los jardines Zen representan el universo y están concebidos para inspirar vitalidad y serenidad. Representan también el camino de la vida, constantemente lleno de cambios, altas y bajas; tropiezos y obstáculos; brillo y obscuridad; sombra y luz. Permite dar descanso a nuestra mente, concentrada en un solo punto; tranquilizar la ansiedad, la angustia y los miedos.
La arena representa la plataforma sobre la que existimos. La presencia de este elemento nos ayuda a neutralizar las frecuencias nocivas, todos los pensamientos, emociones, actitudes o energías negativas, se transmutan creando un ambiente de tranquilidad y serenidad.
Las piedras representan los obstáculos y tropiezos que enfrentamos a lo largo de nuestra existencia. Sin importar que tan grandes o que tan pequeñas sean, siempre nos van dejando una enseñanza.
Las conchas y caracoles representan el contacto con el mar y la armonía. Nuestra mente al observarlas recuerda la tranquilidad que se percibe al estar cerca de los océanos. Esta es la serenidad que buscamos externa e interna.
La luz nos ilumina el camino a seguir. Si concentramos nuestra mirada en la luz encendida y observamos también los surcos trazados, que nos nuestros propios caminos, podemos recibir la claridad que viene de la calma y la meditación. |